Boliche

Boliche Hoy el cielo de la Madrileña tiene una estrella más que lucirá junto a los otros trocitos de nuestro corazón que una vez volaron hacia ese Arco Iris tan especial que cada día, y aunque no sea por la lluvia y el sol, aparece en el horizonte de la protectora para recordarnos que nos siguen desde allí, que aquí en la tierra dejan su sitio a otros que nos necesitan, pero ellos, Angeles de la Guarda, están siempre cuidándolos.

Es ley de vida que veamos partir a aquellos que ya han agotado sus días, pero no por ello menos doloroso. Boliche nos dejó hoy y aún con las lágrimas aflorando en los ojos tenemos que sentirnos orgullosas de que sus últimos años fueron especiales.

Era uno de nuestros históricos y podía haberse perdido entre la misieria y el fango de "la otra Madrileña" pero supo aguantar y se sintió feliz. PERO QUIEN LE CUIDÓ Y POR QUIEN SOBREVIVIÓ FUE NUESTRA COMPAÑERA LOLA, que asumió que para ella no era un perro más, era UN PERRO ESPECIAL.