Los animales que han sido abandonados, pueden tener un pasado de crueldad o maltrato, pero no siempre es así. Llegan a las protectoras por muy diversos motivos: enfermedad del dueño anterior, imposibilidad económica para seguir manteniéndole, o simplemente un caprichoso cambio en las apetencias de las personas que lo compraron. En todo caso no son mercancía, no son juguetes y no han sido abandonados porque sean “productos defectuosos”, simplemente llegan sin saber que pecado cometieron para que sus familias les expulsaran de su hogar.
Cuando decidas adoptar a un perro o un gato piensa en el tiempo que vas a poder dedicarle, en el periodo de vacaciones, en el coste de sus necesidades veterinarias, pero sobre todo piensa si vas a poder ofrecerle lo que su vida anterior le ha negado. En definitiva, piensa en una adopción responsable.
Si estás segur@ de tu decisión ….¡adelante! No te arrepentirás de haberle dado una segunda oportunidad.
A la hora de elegir no te guíes sólo por su apariencia externa, piensa en sus características: carácter, tamaño, edad, etc. Los responsables del albergue te pueden orientar para que el animal que adoptes sea el adecuado a tu forma de ser y de vivir.
Ellos te necesitan, pero a cambio te lo van a dar todo. Es un buen intercambio.
Todos nuestros animales se entregan únicamente dentro de la Comunidad de Madrid, vacunados, desparasitados, identificados, esterilizados y con contrato de adopción.